El calendario chino dista del occidental por más de 4000 años. Ellos basan su cronología en los ciclos lunares y no en los solares. Por tradición, un signo rige el año completo que inicia entre finales de enero y principios de febrero. Además de los grandes festejos que tienen lugar con la entrada de este nuevo ciclo, es importante entender cuál es la energía que estará presente a lo largo de los 12 meses, ya sea para usarla a nuestro favor como para evitar ciertas acciones que no estarán muy bien aceptadas. Sin embargo, debes recordar que se trata de una guía y no de un absoluto pues eres tú quien debe tomar las riendas de tu vida.

El 5 de febrero de 2019 comienza el año del Cerdo de Tierra. El Cerdo es el más noble abierto, sociable, detallista, exigente, inocente, honesto y crédulo. Se le asocia con la fertilidad y la virilidad. El año del Cerdo es de ambiente festivo y relajación en general. Es importante, para todos los signos, no dejarse llevar por la sensación de felicidad y tiempos generosos, pues puede verse reflejado negativamente en las finanzas personales. Las acciones bien planeadas serán recompensadas mucho más que la toma de riesgos. Es importante mantener el presupuesto personal bajo observación. El elemento Tierra con que se asocia este año, y su polaridad Yin, permitirá estabilizar y consolidar las energías volátiles de la alegría y lo efímero.

El horóscopo chino, a diferencia del occidental, que es solar, se rige por la Luna. El horóscopo chino engloba 12 virtudes del hombre. Lo relevante para esta creencia ancestral no es tener a la mano la lista de sucesos que deparan los meses o el año venidero, sino aprender a armonizarse frente a dichos eventos. Se trata, en definitiva, de equilibrar el yin y el yang que se encuentran presentes en cada signo, y en cada individuo. Según la filosofía oriental, las dos polaridades complementarias que rigen el ser. El yin se asocia con lo femenino, la introspección, con la oscuridad y en la naturaleza encuentra su imagen en la Luna. El yang se vincula con lo masculino y se asocia con la luz, la extroversión, el Sol.

A las puertas de Buda, llegó primero la rata (inteligencia), luego el buey (la fortaleza) seguido del tigre (coraje), el conejo (virtud). En el orden siguieron el dragón (ímpetu), la serpiente (sabiduría), el caballo (pasión), la cabra (ternura), el mono (imaginación), el gallo (orgullo), el perro (fidelidad) y, finalmente, el cerdo (afecto).

Las enfermedades de carácter crónico serán el gran tema, particularmente las que refieren al sistema digestivo.

Los años del Cerdo son para bailar, para comunicar con todo el cuerpo. El Cerdo no se mide, desea arte y detalles, pero también desea sentirse útil, que su punto de vista y conocimientos importen en su familia y comunidad. Este año lo pondrá a prueba, ya que la energía Tierra es más reflexiva, no expresa directamente, se guarda todo para después abrirse poco a poco.

Con esta información, ahora puedes disfrutar de un año que anuncia plenitud, alegría y festejos, siempre tomando en cuenta lo importante que es no dejarse llevar por los excesos. Disfruta la vida, sé como el cerdo y vive feliz cada día de este nuevo año.