Es una figura muy reconocida no solo en oriente, sino en occidente mismo. Se trata de una figura “divina” que es reconocida en gran parte de oriente, asociada con la compasión. Con la entrada del budismo a China, se asocio la figura primigenia de Guan Yin con Avalokiteshvara, Buda de la Compasión; y terminó por convertirse en versión femenina de la Compasión.

Conocida también como la Madre Compasiva, Kwan Yin, es considerada un bodhisattva, es decir, un ser que una vez que alcanzó la iluminación decide no entrar en “Los Reinos Celestiales” hasta que el último ser sintiente alcance la iluminación, en su origen es considerada un “Inmortal”. Justo esta decisión es lo que la hace ser percibida como la más compasiva de los seres.

¿Para qué alcanzar la iluminación? Para terminar con el ciclo de nacimiento, muerte y reencarnación. Pues es este ciclo de samsara el generador del sufrimiento de los seres. Un bodhisattva es aquel que ha logrado transcender este ciclo y decide permanecer en contacto con quienes no lo han hecho para ayudarles en el camino para poder trascenderlo.

Se dice que Kwan Yin responderá a todo aquel que pida su ayuda. Dentro de las prácticas que hacen sus devotos está el canto de las 108 Glorias de Kwan Yin en las que se enlistas sus cualidades compasivas y de inclinación por terminar con el sufrimiento de todos los seres. Está particularmente inclinada, además de hacia la compasión, hacia el nacimiento y la liberación de obstáculos en la vida.

La figura de Kwan Yin ha sido incluida en un sinfín de prácticas espirituales, ya sean conjugándose con sus principios o simplemente por la afinidades que las personas han encontrado con sus representaciones. De hecho, han sistemas de sanación, desde los más sencillos hasta los más complejos, que se basan en Kwan Yin y su ejemplo compasivo. También es considerada una liberadora del karma.

Como “diosa” de la Misericordia, se le ha llegado a comparar con otras figuras divinas en diversas culturas alrededor del planeta como la Virgen María en el catolicismo, Isis en el antiguo Egipto, Tara en el budismo tibetano y Shakti y Parvati en el hinduismo. Una de las prácticas comunes dentro de Reiki es el envío de de energía a las representaciones de los divino en sus distintas manifestaciones. Muchos practicantes han reportado estados de calma y plenitud al enviar energía a Kwan Yin.

Uno de los significados que se le han dado s a su nombre es “Aquella que Escucha los Lamentos del Mundo”. Se le busca en momentos de necesidad, pero ella está dispuesta a prestar su gracia a todos los seres y, a pesar de existir un mantra específico dedicado a ella: Namo Guan Yin Posa; con el simple hecho de pensar en su nombre, ella asistirá en ayuda de ese ser.

Es una divinidad que se ha asociado con la práctica de Reiki debido al principio compasivo que ambos comparten, pues Reiki implica compasión, sobre todo en uno de sus métodos más poderosos: Reiki Karuna Prakriti.